| Descripción |
"No tengas miedo de perder el tiempo". En tiempos de obsesión por la productividad, olvidamos que perder el tiempo también es vivir. Aburrirse, no pensar en nada o divagar en pensamientos triviales no es un error: es una forma de recuperar el espacio interior, de recordar que no somos máquinas. La lógica capitalista quiere medir cada minuto en términos de producción, pero la vida también se construye a partir de silencios, pausas y momentos “improductivos” que nos hacen más libres.
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